8 Tips para el mantenimiento del saxofón

8 Tips para el mantenimiento del saxofón

Un buen mantenimiento del saxofón es clave para que nuestro instrumento esté en las mejores condiciones sin que su uso diario lo deteriore y lo envejezca. Este deterioro afecta también a tu estado de ánimo ya que al funcionar correctamente tocaras y aprenderás mejor.

En un instrumento desajustado nos costará más sacar un buen sonido y probablemente se te vaya el gusto por la música.

1. Eliminar la humedad antes de guardarlo

Consiste en emplear un pedazo de tela de franela alargado, de unos quince cm. de ancho o bien otro tejido parecido que absorba y seque bien la humedad, unido a una cuerda un tanto más larga que la longitud del saxo, a cuyo extremo se le pone un contrapeso.

Una vez vaciado el agua depositada tras tocar dentro del saxo y quitado el tudel, se introduce el contrapeso y la cuerda por la campana con el objetivo de que al dar la vuelta al saxo, el trapo salga por el otro extremo. Esta operación, con que se realice dos veces seguidas, el cilindro va a quedar prácticamente seco y limpio.

Existen multitud de paños antihumedad en el mercado.

También es importante conservar las cañas en un guardacañas con carbon activado para evitar que se descompongan. Lo explica bien en un video Santiago Pacheco junto con otras recomendaciones. Os lo dejo aqui por si quereis verlo: https://youtu.be/AUkGrwUW2ls

2. Revisión periódica (General)

Se debe hacer al menos una vez al año cuando tengamos una etapa en la que no lo usemos aprovechando por ejemplo unas vacaciones o un descanso. Mejor dejarlo en manos de un taller especializado que cuente con las herramientas más precisas o la experiencia para saber buscar los fallos o las debilidades del instrumento.

Esto nos ahorrará dinero a largo plazo evitando así males mayores.

3. Mantener el corcho del tudel engrasado con grasa de corcho

Utiliza grasa especial para corchos para su hidratación pero nunca uses vaselina aunque sea una textura parecida ya que a la larga hace que se despeguen.

Elimina después de su uso todos los excesos para que no quede húmedo termine pudriéndose el corcho.

4. Evitar las zapatillas pegajosas

Un buen mantenimiento del saxofón incluye el mantener en buen estado todas y cada una de las partes que interfieren en su funcionamiento. Después de cada uso y antes de guardar hay que quitar todos los restos de humedad de las zapatillas. Sin embargo a veces pueden quedar restos y dejarlas pegajosas. Para ello hay liquidos especificos como el papel secante de Yamaha. Este producto lleva polvos similares a los de talco que consigue evitar este molesto efecto que afecta también al sonido.

Puedes usar alguna funda para guardarlo y preservarlo así de cualquier humedad o golpe.

5. Otras rutinas de limpieza del instrumento:

 La falta de eliminación de esta humedad da lugar a cañas podridas, una boquilla sucia y crujiente, almohadillas duras y secas (especialmente en las teclas laterales de la palma) y un instrumento generalmente maloliente. Por estas razones es importante que cada intérprete tenga un juego de hisopo limpieza de saxofón. Estos tienden a ser caros y, por esa razón muchos no se molestan en tenerlo. Sin embargo, el ahorro en la reparación y sustitución de las almohadillas y cañas vale la pena la inversión.

Un hisopo para el saxofón se utiliza para limpiar la humedad del cuerpo principal del instrumento. Un hisopo más pequeño para el cuello debe ser usado para secar el cuello del instrumento. Esto es particularmente importante porque el cuello se humedece bastante mientras se toca. El músico también debe usar un pequeño trozo de tela para secar el interior de la boquilla. La boquilla… La parte más descuidada y sucia del saxofón es la boquilla. La razón es que los estudiantes a menudo no quitan la lengüeta de la boquilla después de tocar y nunca la limpian.

Mantenimiento del saxofón

6. Limpieza de la boquilla del saxofón.

La boquilla se limpia desmontando la caña y la abrazadera con un sencillo paño antihumedad.

La cantidad de boquillas que están cargadas con depósitos minerales y escoria es increíble. Es difícil de creer que algún estudiante quiera ponerse un objeto así en la boca. A todos los estudiantes se les debe enseñar que la caña nunca debe ser almacenada y dejada en la boquilla.

Cuando terminen de tocar, la lengüeta debe ser retirada y secada. La boquilla debe ser limpiada con un paño limpio y la ligadura y la tapa deben ser colocadas sobre la boquilla. Como rutina, la boquilla debe ser lavada en agua tibia y jabonosa una vez a la semana, usando un cepillo para limpiar la boquilla de la lengüeta. El frotado y el lavado mantendrán la boquilla limpia indefinidamente. Si tiene algunas boquillas que ya tienen costra de residuos minerales, el lavado no eliminará este material.

7. Lo que consumes antes de tocar afecta a tu instrumento

Está demostrado que el consumo de productos azucarados acidifican la saliva. Esto hace que los lacados puedan sufrir abrasión al paso inclusive del vapor de condensación de nuestro aire. Si queremos preocuparnos por la salud también de nuestro instrumento es necesario que incluyamos algunas reglas antes de usarlo para un buen mantenimiento de nuestro saxofón.

8. Limpieza del cuerpo y llaves del saxofón.

El cuerpo y las llaves – La mayoría de las llaves del saxofón están niqueladas y permanecerán bastante limpias con sólo pasarles un paño suave. Estas llaves nunca deben ser limpiadas con un pulidor de plata, ya que el pulidor puede estropear el mecanismo de las llaves.

Después de un largo período de tiempo el enchapado se desgastará en algunas teclas del saxofón.

No se puede hacer mucho para mejorar la apariencia si no es reponer completamente la parte o pieza, lo cual es un trabajo caro. Con el tiempo, el cuerpo del saxofón comenzará a acumular suciedad y pelusas bajo las llaves y las varillas.

Es una buena idea quitar esta pelusa antes de que entre en el mecanismo y ralentice la acción de las llaves. Use un pequeño cepillo de pintura de modelista o un limpiador de vástagos de tubos y meta la mano debajo de las llaves para eliminar cualquier suciedad o pelusa que se haya acumulado. Hay que tener cuidado para evitar que se enganchen los muelles; esto podría cambiar la tensión de los muelles y afectar el ajuste de las llaves. Este trabajo es fácil de hacer si se hace despacio y con cuidado.

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